lunes, 16 de septiembre de 2013

UNA LUCHA SIN DESCANSO

En el mundo actual, donde todo gira en torno a un grupo social que domina y regula los medios de comunicación a su antojo, aparecen las llamadas radios comunitarias. Aquellas que con la ayuda y participación activa del pueblo se encuentran en la capacidad de funcionar. Las que haciendo uso de la famosa libertad de expresión, le brindan al radioyente un medio para poder discutir, junto a su comunidad, los problemas que los aquejan y dar a conocer democráticamente sus diferentes puntos de vista, acrecentando de este modo la democracia y el respeto por la opinión del igual. Y las que día a día luchan por mantenerse al aire, tratando de evitar que los de afuera, defendiendo intereses individuales,  las destruyan.
Una radio comunitaria se encuentra expuesta muchas desventuras ya que son consideradas como grupos revolucionarios que buscan ir en contra del régimen actual. Quien por su parte trata de dificultarles su funcionamiento. A pesar de que en la Ley de Radio y Televisión Peruana – N°28278, http://www.irtp.com.pe/phocadownload//ley28278rtv.pdf  se habla de tres tipos de radios y éstos incluyen a las radios comunitarias, llegar a tener legalidad es un proceso casi sin fin, son tantos los “trámites” que se requieren que la mayoría opta por desertar ante la falta de dinero para lograr el objetivo, convirtiéndose de éste modo en “radios piratas”.

®     Leonel Herrera, Director Ejecutivo de la Asociación de Radios y Programas Participativos de El Salvador (ARPAS), opinó que la falta de reconocimiento legal del quehacer de la Radio Difusión Comunitaria en el país, coarta uno de los derechos más elementales de todo ser humano, “su libertad de expresión”. En el marco de la celebración del vigésimo aniversario de fundación de las Radios Comunitarias, un grupo de organizaciones civiles  se preparan con diversas actividades a demandar una nueva Ley de Telecomunicaciones que permita una radiodifusión sobre una plataforma más equitativa y justa.

Las radios comunitarias les brindan a sus radioescuchas la facilidad de conocer sus derechos y hacer uso de éstos, incomodando a los que creen tener el poder sobre una masa, y por lo tanto no les conviene que la gente tome en cuenta su valor humano y busque ser tratado como tal. Son medios de comunicación independiente que están a favor de los intereses del pueblo, por tomarlo como un ejemplo, la lucha por la equidad de género. Otorgándole a la mujer el mismo grado de  participación que se le brinda al varón, dejando de lado los estereotipos que ha venido imponiendo nuestra cultura, esto ha permitido que muchas mujeres valientes en busca de una mejora de su pueblo empiece a tomar cartas sobre el asunto y trate de cambiar el panorama que se presenta en la sociedad actual. Y dejen de lado aquel silencio sepulcral al que fueron confinadas tiempo atrás.
Hay grandes mayorías en nuestro país que todavía no tiene acceso a los  medios de comunicación, sin embargo las radios comunitarias son una prueba tangible de que son ellas quienes se interesan por esas poblaciones y tratan de hacerles llegar los contenidos que ayudaran a su desarrollo. Ante esto el pueblo debe luchar para que esas pequeñas radios en empiezan a surgir tenga oficialmente la autoridad para poder funcionar. http://saladeredaccion.com/revista/2012/07/el-reconocimiento-legal-de-las-radios-comunitarias-cuestra-arriba/
Los grandes oligopolios que concentran a los medios de comunicación, no sólo centralizan la propiedad, sino también de la producción de contenidos, impidiendo una diversidad de puntos de vista, opiniones e informaciones. Acrecentando la homogenización cultural de las agendas informativas. Para limitar o revertir estos hechos en necesario de la colaboración conjunta de todas estas radios comunitarias, las cuales unidas pueden cambiar el panorama vivido actualmente. 

®     Los estados deben reformar sus legislaciones y revertir e impedir la formación de monopolios y oligopolios en la propiedad y control de los medios de comunicación. No hay libertad de expresión sino hay acceso a medios. GUSTAVO GÓMEZ.

Muchos de los radiodifusores al ejercer su labor exponen sus vidas al peligro. Periodistas encargados de hacer las noticias, de recopilar información y documentación para hacer las respectivas denuncias contra malos funcionarios o problemas que involucran a las autoridades, son atacados y amenazados, quienes al tratar de callarlos toman acciones en contra de sus familiares y de la vida del que quiere dar a conocer la realidad en que vive un pueblo.                
Claudio Paolillo, presidente del Comité de Libertad de Prensa e Información de la Asociación Interamericana de Prensa (IAPA) afirma “La muerte de los periodistas significa que, como resultado de dichos crímenes, los ciudadanos no serán debidamente informados sobre asuntos que podrían interesarles”. “No sólo porque los periodistas asesinados ya no pueden publicar sino porque sus colegas optan por practicar la autocensura, de forma consciente o inconsciente, porque no quieren correr con la misma suerte que el asesinado”.                                        

¿Cuáles son las dificultades del ejercicio periodístico comunitario?

En el mundo entero muchos de los que ejercen la profesión del periodismo no son reconocidos bajo una ley que ampare su labor. Por tal motivo periodistas y/o comunicadores pertenecientes a un medio comunitario al salir a las calles en busca de los hechos noticiosos son agredidos por agentes policiales, quienes ante la excusa de la falta de un “carnet oficial” o “una autorización previa” arremeten contra ellos evitando obtener datos para informar al público. Numerosos profesionales de los medios de comunicación, en su mayoría fotoperiodistas, “freelances” y colaboradores de publicaciones y emisoras sin ánimo de lucro, encuentran cada vez más dificultades para desempeñar su trabajo en manifestaciones y concentraciones públicas debido a la actuación de algunos miembros de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado y de policías autonómicas.
La Junta Ejecutiva Federal de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) y La Red de Medios Comunitarios (ReMC) expresan su preocupación por esta escalada de violaciones de derechos de los periodistas y de otros comunicadores sociales. A estas actitudes hay que añadir la pasividad que demuestran algunos agentes en casos aislados, como ha ocurrido recientemente en varias ciudades, que no han hecho nada mientras presenciaban cómo algunos ciudadanos agredían a periodistas que estaban cumpliendo con su obligación de recabar información.
Un buen periodista está llamado a ejercer su labor informativa, ante cualquier situación que se le presente. Son muchos quienes mediante actos violentos contra los periodistas, buscaran amedrentar su quehacer; pero deben tener en cuenta que tarde o temprano la verdad sale a la luz. Muchos han caído en el campo de batalla pero la guerra todavía no se ha terminado.

                               
TESTIMONIO 1:



TESTIMONIO 2: ENTREVISTA A VÍCTOR RAÚL COBEÑAS QUEZADA. CONDUCTOR DEL INFORMATIVO DE RADIO FERREÑAFE.

miércoles, 28 de agosto de 2013

LOS GALLINAZOS SIN PLUMAS
Efraín y Enrique eran dos pequeños hermanos, su abuelo se llamaba don Santos y ese tenía un chancho llamado pascual.
El abuelo siempre levantaba a sus dos nietos para que vayan temprano a los basurales, recojan todos los desperdicios de comida y los traigan en latas para poder alimentar al hambriento marrano. Pero lo que traían los dos niños, para el abuelo era poco y siempre se quejaba de que Pascual estaba flaco y que necesitaba más comida.
Un día, Efraín se cortó la planta del pie con un vidrio cuando regresaba del muladar trayendo la comida a Pascual. Al día siguiente tuvo que ir a traer como sea la comida para el chancho, pero al regresar Efraín se sintió peor y le dijo a Don Santos que ya no podía más, porque estaba muy enfermo.
El desconsiderado abuelo no entendía nada, él prefería que su chanco estuviera gordo y lo que le pasara a su nieto Efraín no le interesaba. Al final, Enrique tenía que ir solo al trabajo y hacer doble faena por su hermano. Enrique trataba de traer lo mejor para Pascual.
Un día Enrique trajo del muladar un perro al que le pusieron el nombre de Pedro; pero el abuelo muy molesto por el animal quiso botarlo. Enrique entre lágrimas y ruegos convenció al abuelo al decirle que iría con su perro al basural, ya que este tenía un buen olfato para conseguir más comida para el chancho. Una mañana, Enrique amaneció resfriado y así se fue a traer comida para Pascual. Al día siguiente ya no pudo levantarse por que tenía mucha fiebre. Entonces el abuelo Don Santos – entre rabietas -  insulto a sus pequeños nietos diciéndoles que no servían para nada, mientras ellos solo trataban de ocultarse en su cuarto por el enorme temor que le tenían.
Pasaron los días y nadie se movía de la casa, el abuelo muy enojado preparaba en silencio sus alimentos pero no compartía con sus nietos, de vez en cuando les tiraba algunos pedazos pero sólo para incitar su hambre y hacerles sufrir ante esta necesidad. Así pues, viendo que su cerdo moría de hambre salió al día siguiente, muy temprano y fue en busca de comida, pero su viejo cuerpo no le permitió volver a hacer ese esfuerzo ya que era un trabajo muy fuerte. Ante esto viendo que todo se empeoraba, intento levantar a sus nietos diciéndoles que eran unos ociosos y que se aprovechaban solo porque él era viejo y no podía caminar. Enrique trato de levantarse y decidió ir al muladar y llevo varias latas vacías pero dejó a Pedro para que cuidara a Efraín en tanto que él regresaba. Al volver  con los cubos llenos de comida, el chancho se lo comió y Enrique empezó a buscar a Pedro, todo estaba en silencio, Efraín lloraba en su cuarto y él se desesperaba al no encontrar al perrito… Al ir a buscarlo al corral se dio con la dolorosa escena, las patas de Pedro estaban dentro del corral y Pascual tenía el hocico lleno de sangre, Enrique lloró amargamente y trataba de reclamarle a Don Santos porque hizo eso si él salió en busca de alimento. Con cólera dentro de sí,  empujó la pierna de palo de su abuelo con una vara, y este se resbaló y se precipito de espaldas al chiquero. Enrique salió corriendo, tomó a su hermano y juntos se aventuraron hacia la ciudad.  



VERSIÓN 2:

Efraín y Enrique eran dos hermanos muy desobedientes y desconsiderados, desde que sus padres se fueron lejos ellos quedaron al cuidado de su abuelo don Santos quien era un pobre viejo que vivía en una humilde casita en las afueras de la ciudad. Don Santos tenía un cerdo llamado Pascual al que tenía que alimentar diariamente para que pudiera venderlo y sacar dinero para mantener a sus nietos.
El trabajo era duro, todas las mañanas al rayar el alba tenía que hacerse antes de que los guardianes de la baja policía impidieran que los “gallinazos sin plumas” husmearan en la basura… no solo se necesitaba suerte, también agilidad. Y este era un gran problema para el abuelo ya que era lisiado, y le impedía caminar bien. Cuando se sentía muy mal levantaba a sus dos nietos para que le ayudaran a recoger los desperdicios para el cerdo, estos entre gritos y gestos de fastidio salían con desgano dejándose muchas veces ganar por otros que también ansiaban el preciado botín que se podía encontrar en esos tachos de basura. Al ser desplazados por otros, los niños  regresaban trayendo lo que sobraba para poder alimentar al hambriento marrano que siempre quedaba hambriento. Don Santos recibía la comida que le traían muy callado a pesar de que era muy poco y no permitía engordar a Pascual.
Un día, Efraín y Enrique idearon plan para quedarse en casa y no tener que ir a ensuciarse entre la basura de las calles y el muladar… En uno de esos días – cuando el abuelo los mando por comida – Efraín mintió haberse cortado con un vidrio y se tiño el pie con sangre de gallina que había encontrado en la basura, Don Santos no tenía ni para la medicina así que se ofreció a cuidarlo pero Efraín no aceptó, Enrique por su parte siguió saliendo por unos días para que su abuelo no se diera cuenta del engaño. Cierto día regresó de hacer su faena trayendo a un perro que había encontrado en el muladar, el abuelo no quiso que se quedara ya que no podrían alimentarlo, pero Enrique argumentó que si el perro - al que había llamado Pedro - no se quedaba tampoco le ayudaría, por lo que Don Santos acepto. Así Enrique decidió seguir con el plan, al día siguiente volvió fingiendo que se sentía muy mal por un resfriado que había cogido en la calle, el abuelo no sabía qué hacer ante tanta preocupación. A pesar de esto, Don Santos conseguía comida para sus nietos, pero era muy poco cuando iba a darle a los niños, ellos le despreciaban y preferían dormir sin comer. Don Santos sabía que debía alimentar a Pascual para conseguir dinero así que, aunque se sentía adolorido por su pierna, se aventuró muy temprano hacia las calles y el muladar para conseguir comida.
Los desconsiderados niños jugaban encerrados todo el día, hasta que el abuelo descubrió el engaño pero decidió no decir nada. Esto significó una gran decepción para él y hasta llegó a enfermarlo.  A la mañana siguiente no pudo levantarse y se quedó gimiendo sobre su cama, los niños lo escucharon pero no le tomaron importancia, los días pasaron y ellos ya no tenían que comer así que Enrique salió rumbo al muladar a conseguir comida para Pascual, Efraín no quiso hacerlo y se quedó en casa. Al regresar de su labor no encontró a su perro Pedro, fue a buscarlo por toda la casa y grande fue su sorpresa cuando vio el hocico lleno de sangre del cerdo, Enrique cría que el abuelo había matado a Pedro para alimentar a Pascual, pero en realidad éste sólo se había lastimado de tanto golpearse en el corral. Enrique entre lágrimas y muy furioso fue a reclamar a su abuelo, éste confundido ante la situación no supo darle respuesta alguna y enfadado Enrique tiró el bastón de su abuelo. Don Santos agachó la cabeza y fue a alimentar a Pascual con la comida que había traído el niño, mientras tanto éste fue en busca de su hermano quien le contó que Pedro se había ido porque tenía mucha hambre, ya que habían pasado muchos días en los que no lo habían alimentado. En esos momentos reaccionaron y se dieron cuenta de que sus acciones habían sido negativas. Entre lágrimas de arrepentimiento fueron a ver a su abuelo y le pidieron perdón ya que a pesar de que él siempre estuvo pendiente de ellos, no supieron considerarlo.  Desde ese día los niños ayudaron al abuelo y juntos pudieron vivir pacíficamente.

VERSIÓN 2
Efraín y Enrique eran dos hermanos muy diferentes, el primero era desobediente y desconsiderado y el segundo era bondadoso y muy obediente, desde que sus padres se fueron lejos ellos quedaron al cuidado de su abuelo don Santos quien era un viejo que vivía junto a ellos en una casa a las afueras de la ciudad. Don Santos tenía un cerdo llamado Pascual al que tenía que alimentar diariamente para que pudiera venderlo y obtener dinero para poder sobrevivir.
Como el abuelo era lisiado, siempre levantaba a sus dos nietos para que vayan temprano a los basurales, recojan todos los desperdicios de comida y los traigan en latas para poder alimentar al hambriento marrano. Enrique de buena voluntad cogía sus latas y se aventuraba de mañana pero Efraín entre gritos y blasfemias salía a esperar a que su hermano hiciera sólo el trabajo. Enrique hacía su mayor esfuerzo por revolotear en la basura de los tachos lo más rápido posible antes que los de la baja policía los sorprenda mientras que su hermano solo avanzaba a su lado maldiciendo su forma de vida a los cuatro vientos. A pesar del esfuerzos hecho por Enrique, para el abuelo era poco y siempre se quejaba de que Pascual estaba flaco y que necesitaba más comida. Éste sabía que Efraín no ayudaba sin embargo aguantaba su actitud sólo porque era su nieto.
Un día, Efraín se cortó la planta del pie con un vidrio cuando regresaba del muladar trayendo la comida a Pascual. Ante esta situación tuvo una idea, les diría a su hermano y abuelo que sentía muy mal y no podía salir en busca de los botines matutinos. Al día siguiente tuvieron que ir a buscar la comida para el chancho, pero al regresar Efraín argumento sentirse peor y le dijo a Don Santos que ya no podía más, porque estaba muy enfermo.
El abuelo sabía que esto ocasionaría un problema con la alimentación de Pascual pero no tuvo otra opción que mandar a su nieto a descansar. Efraín se burlaba de su abuelo y su hermano, ya que él recibía todo muy fácil sin hacer el mínimo esfuerzo…

Un día Enrique trajo del muladar un perro al que llamaron Pedro; el abuelo no quiso aceptarlo porque significaba una boca más que alimentar, pero sabía que no podía negárselo a su nieto que más lo ayudaba y permitió que se quedara. Una mañana, Enrique amaneció resfriado pero trato de no hacer caso a su enfermedad e ir a traer comida para Pascual. Al día siguiente ya no pudo levantarse por que tenía mucha fiebre. Entonces  Don Santos desesperado porque no podía alimentar al cerdo que le ayudaría a mantener a sus nietos, salió en busca de alimento. Efraín sabía que él podía hacer el trabajo sin embargo no le importaba el sufrimiento de su hermano y de su abuelo quien con mucho dolor por su pierna iba hasta el muladar. Pasaron los días y ya nadie se movía de la casa, ni siquiera Don Santos salía en busca de comida. El abuelo muy enojado por esa actitud preparaba en silencio sus alimentos  y sólo los compartía con Enrique quien de buena voluntad siempre guardaba un poco para su hermano. Ante esto viendo que todo se empeoraba, intento llegar a un acuerdo con Efraín para que le ayudara, trató de hablarle con mucho amor pero éste no cedió. Al ver esta situación Enrique decidió levantarse e ir al muladar, llevo varias latas vacías pero dejó a Pedro con Efraín en tanto que él regresaba. Al volver  con los cubos llenos de comida, el chancho se lo comió y Enrique empezó a buscar a Pedro, todo estaba en silencio, Efraín de daba gritos de cólera, entonces su hermano se le acercó preguntando por Pedro, a lo que Efraín respondió que lo había botado a la calle porque éste lo había mordido. Enrique salió llorando hacia su abuelo a contarle lo sucedido, trato de consolarlo pero no pudo, el niño se había encariñado mucho con el perro. Pasaron los días y Efraín se enfermó por la mordida que había recibido, pero tan grande era su orgullo y vanidad dentro de sí que no aceptó la ayuda de su abuelo y hermano y se fue de la casa con esas enfermedad que terminó acabando con su vida lejos de su familia y en lugar donde sólo lo despreciaban. 



jueves, 27 de junio de 2013

UN MEDIO DE PARTICIPACIÓN Y DESARROLLO SOCIAL

AUTOR: REYES CARRASCO CINTHYA KARINA

RESUMEN: Éste artículo está basado en la razón social de las radios comunitarias, las cuales buscan la integración del todo su sector de alcance, con la finalidad de que sea una sociedad que busque el cambio y el beneficio común, desarrollándose y creciendo como una comunidad basada en valores y que oriente su camino hacia la unión y democracia. 

PALABRAS CLAVES:
Comunicación alternativa, radios comunitarias, participación y democracia

DESARROLLO:
La radio después de su creación y sus avances tecnológicos se ha ido extendiendo a nivel mundial, acaparando muchos aspectos de la vida cotidiana. Nos encontramos en una sociedad donde solo con dar un clic o encender un pequeño botón podemos acceder a esta, encontrando un sinfín de propuestas que satisfagan nuestros gustos y preferencias. En el Perú, la mayoría de las radioemisoras son comerciales, toda su producción está destinada a un público especifico con características similares considerado dentro de un segmente de audiencia, las radios comerciales actúan con el fin de incrementar su sintonía, y así lograr atraer mayor publicidad, lo que le permitirá aumentar sus ganancias. Como ya sabemos, la Sociedad Nacional de Radio y Televisión declara la existencia de tres tipos de radios – comerciales, educativas y comunitarias- de las cuales la que mayor se produce son las de tipo comercial, mientras que las demás se encuentran en una proporción muy distante. Según revela un informe elaborado por el Consejo Consultivo de Radio y Televisión, CONCORTV, sólo existe una licencia de servicio de radiodifusión con finalidad comunitaria otorgada por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, MTC. Hasta hoy están operativas 4694 estaciones de radio y televisión a nivel nacional; la Corporación Radial del Perú cuenta con 109 estaciones de radio y el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP) tiene 344 estaciones de televisión a nivel nacional . Existe un total de 97 empresas-entidades de radio y televisión estatales, pertenecientes a gobiernos regionales, locales y universidades públicas. 


Como hemos podido apreciar en el cuadro anterior aquella radio que educa, que nutre a la población que le hace ser parte de la sociedad está desapareciendo formalmente, las encuentras datan un cero por ciento de su existencia, pero la verdad es otra en el Perú existen muchas radios con sentido educativo y comunitario; las cuales se han quedado en la informalidad por que el proceso para llegar a ser considerada como una institución oficial implica mucho tiempo y dinero.

RADIOS COMUNITARIAS : ALTERNATIVAS DE COMUNICACIÓN Y DESARROLLO 
“La historia de las radios populares enseña que todas nacieron como parte de proyectos de desarrollo, de educación, de alfabetización, de evangelización, de comunicación cultural o de cambio sociopolítico. Este proyecto más grande, en función del cual existen las radios populares y comunitarias, lo describen muchas de ellas en términos de una nueva democracia: Una sociedad más humana, basada en la convivencia democrática, lo que implica democratizar el estado y democratizar la misma sociedad. Un nuevo desarrollo equitativo e integral, claramente diferenciado de la propuesta neoliberal”. Víctor van Oeyen

El comunicador social, se forma cinco años en la Universidad, con la finalidad de convertirse en un forjador de cambios que contribuyan al crecimiento y desarrollo de la sociedad. Por lo tanto, en nuestras manos está empezar a formular propuestas que ayuden a mejorar la situacion en la que se encuentra la sociedad peruana. La base de esta transformación la constituye, principalmente, el cambio en las reglas de las relaciones sociales; tratando de eliminar las relaciones de explotación, de dominación y de subordinación existentes en las diversas instituciones sociales, sustituyendolas por relaciones humanas y horizontales. Entonces todos aquellos que nos inclinamos a hacer verdaderamente radio, tenemos una tarea pendiente, el plantear una comunicación alternativa que permita el debate sobre la democratización de las comunicaciones y el papel de las comunicaciones en la democratización de las sociedades. Cuando hablamos de comunicación alternativa nos referimos a una plataforma global que implica más numerosos y variados contenidos en la transmisión y la producción de mensajes. Las radios comunitarias pueden servir para fomentar estos propósitos. La terminología comunitaria, además de circunscribirse concretamente a una población sobre un territorio específico de difusión en términos de afinidad (comunidad) de intereses. Tambien facilitan el acceso a las ondas de los ciudadanos y ciudadanas que no pueden acceder a los medios tradicionales. La emisora comunitaria se remite estrictamente a una comunidad, un barrio grande o localidad, es decir a una unidad política con una historia determinada. Una radio comunitaria, se crea con el fin de servir como instrumento de organización popular, donde los ciudadanos puedan acudir y convocar a los demás para llevar a cabo discusiones y debates de temas que comprometan a todo el sector, esto le permite que tenga un contacto permamente con sus oyentes, confiriéndoles un grado mayor de importancia. Aquí la emisora se convierte en un vecino más, en un campesino, en un rondero, en un servidor de la comunidad. No hay barreras que separe a la emisora con los oyentes. La emisora comunitaria está metida en la vida de la comunidad, de allí que es capaz de movilizarla en defensa de sus derechos y de sus principales reivindicaciones. Así, tenemos en el pueblo Joven Huáscar, en Canto Grande, al noreste de Lima, la emisora "20 de octubre" ha jugado el papel importante de motivar y luego movilizar a los vecinos por los problemas de la falta de agua, de asistencia sanitaria, de colegios y de tantas otras principales necesidades de la población. De igual modo, en los pueblos jóvenes del Cono Sur de Lima las campañas de vacunación, de limpieza y prevención de enfermedades no hubieran sido posibles sin contar con la participación activa de la emisora popular por su función de movilizadora a los vecinos. Así también, las radios comunitarias permiten plasmar la creatividad popular, resultando nuevos formatos, nuevas formas de participación de los oyentes y una variedad de programas novedosos. El aporte de cada uno ayuda, porque fortalece las relaciones y anima a los demás a seguir contribuyendo con el cambio.

UNA PROGRAMACIÓN EDUCATIVA

El comunicador debe tener en cuenta que las necesidades de los pobladores son muy distintas aunque se busca un solo objetivo, el bien social, por lo tanto los contenidos que emitan deben proporcionar información básica, elemental, práctica, que guarde estrecha relación con las necesidades de los mismos.
Así también elementos de educación que le ayuden a mejorar su vida diaria y le permitan interpretar con mayor profundidad la realidad que viven. Una programación educativa implica temas de relevancia dentro del sector, donde el poblador pueda aprender, que lo que reciba también pueda compartirlo y si desea acotar a la radio pueda participar activamente , ya sea directamente o a través de los sitios web. Es un muy importante reconocer que el poblador necesita de algo que lo haga sentir útil, y no de algo que solo lo vea como un un simple objeto, que aumenta el rating. Las radios comunitarias deben enfocarse en reforzar la identidad del poblador, que éste sienta en su territorio es una pieza importante y que cada cosa que haga contribuya a mejorar o empeorar su situación. Estas radios están llamadas a dar espacio a esos grupos de música propia del sector, esas melodías que ya nadie las escucha, o temas que parece que el gobierno ha olvidado, etc. Ante todo esto, las radios comunitarias podrán vivir con el apoyo de toda la comunidad, quienes con un granito de arena contribuirán para que sean un medio de comunicación democrático, donde cada palabra dicha por un ciudadano sea de gran valor e importancia.

AUDIO:


 VIDEO:
REFERENCIAS:

EN LA RADIO LA PANTALLA ES MUCHO MÁS GRANDE

AUTOR: REYES CARRASCO CINTHYA KARINA

RESUMEN: Éste artículo está elaborado con la finalidad de dar a conocer a los lectores lo importante que es la voz del locutor para llegar a su público. Así pues que el acompañarla con otros recursos le permitirá darle mayor realismo a los contenidos permitiendo que los oyentes se sientan atraídos a conocer un mundo nuevo: la imaginación, 

PALABRAS CLAVES:
Voz, locutor, imaginación, lenguaje sonoro

DESARROLLO:
Después de una serie de estudios a lo largo de la historia nace este maravilloso medio de comunicación: La radio. Que en su proceso de perfeccionamiento se ha ido desarrollando eficazmente, abordando diferentes formatos de programación para llegar a un público en especial.
En el Perú, la mayoría de radios que están al aire poseen locutores y locutoras dotados de buenas voces, pero el fin de funcionamiento de las mismas, les impide explotar su potencial al máximo. Se sabe bien que un buen locutor no es aquel que posee una voz armoniosa y con un buen ritmo sino aquel que tiene pasión por comunicarse con los oyentes, de dialogar con cada uno de ellos y ellas y por consiguiente que escucha atentamente. Aquel que sabe utilizar su voz para elaborar mensajes y a través de éstos llegar satisfactoriamente al oyente, cautivándolo y dejándolo con la sensación de querer volver a escuchar el programa.

LOCUTORES Y LOCUTORAS DE RADIO
El ser humano, posee una facultad asombrosa y es la poder hablar y expresar mediante frases lo que siente, piensa o quiere. La persona que logre educar su voz para poder expresarse, podrá conquistar multitudes. Ya vemos el caso de Adolfo Hitler, que con el mero uso de palabras bien estructuradas mediante un discurso, logro mover centenares de personas. La voz es el vehículo de las palabras, el cuerpo de la radio y la herramienta del locutor. El locutor y locutora radial que desee tener una audiencia fiel, deberá establecer un estilo de radiodifusión propia que le permita llegar al público de una manera diferente, brindándole una forma nueva de relacionarse con él. Aquel estilo depende de la combinación efectiva de sus cualidades acústicas: el timbre, el tono, la intensidad y la duración. Y aprovechando al máximo todas sus aptitudes y actitudes acústicas.
El conocerse interiormente puede considerarse como un requisito para poder hacer locución eficiente, el saber cómo actúa nuestro aparato fonador al proferir las distintas palabras le ayudará a tener más en cuenta la forma de articular cada frase a transmitir al público oyente. Cada letra, por decirlo así, tiene una manera y tiempo específico que la caracterizan, por lo tanto su uso correcto ayuda a que el mensaje sea entendible y atractivo.
El pronunciar claramente el mensaje, implica una buena articulación, que le permitirá al radioyente oír y distinguir bien lo que se le está brindando. La mayoría de personas hablan sin que se les entienda, pronuncian las palabras solo por decirlas – entre dientes, con la boca entreabierta, con un tono de voz demasiado bajo, etc.- sin tomar en cuenta al receptor, que en muchas ocasiones no logra entender el fin de la comunicación. Un locutor debe evitar cometer este error ya que ocasionaría malestar en la audiencia a la que se dirige. Una opción para que su locución mejore, podría ser el calentamiento de su aparato fonador minutos antes de salir al aire.
La “buena dicción” es otra cosa. Trata de la exacta pronunciación de todas las letras y las palabras.
No hay que apelar a la popularidad de la emisora ni a la coloquialidad del lenguaje radiofónico para machacar el idioma, el locutor o locutora debe tomar en cuenta que su público necesita a alguien que se identifique con ellos, pero esto no quiere decir que tendrá que usar jergas o palabras subidas de tono; sino frases cotidianas bien dichas. En una entrevista, el entrevistado puede hablar como le venga en gana, mientras no ofenda. Pero para conducir una revista o un informativo, los locutores y locutoras deberán esforzarse en pronunciar bien.
Hay que corregir las letras comidas (las “eses” especialmente) y cambiadas (la “l” por la “r”, la “r” por la “l”, la “c” por la “p”). También están las palabras mal dichas (“haiga” en vez de “haya”, “hubieron” en vez de “hubo”, “nadies” en vez de “nadie”, “satisfació” en vez de “satisfizo” y tantas otras).
No hay que irse al otro extremo, a una manía por la dicción que reste naturalidad a quien habla. Son esos que pronuncian hasta la segunda “s” de Strauss y la “p” de psicología. En algunos cursos de locución, se ejercita el sonido fricativo de la “v” para diferenciarla de la “b”. Tal exageración, impropia del idioma español, suena muy pedante.
El tener conocimiento de lo antes mencionado, al locutor a desenvolverse de la manera más adecuada respecto a su público oyente, permitiendo que este se relacione de manera activa al entender los mensajes y al sentirse parte del proceso de radiodifusión.

LA IMAGINACIÓN DE LOS RADIOYENTES

"Es el susurro nocturno de la voz del locutor el que nos obliga a soñar, es la firmeza sonora de su voz la que dibuja la realidad, y es el ánimo en el sonido de su voz el que desliza el entretenimiento. La radio queda muda sin voz, es la voz la que la transforma en mágica, la reviste de evocación, la convierte en ilustradora de imágenes mentales ansiadas, en pintora de sueños imposibles". (Rodero, 2002: 52-57)


En relación con otros medios de comunicación la radio posee una capacidad extraordinaria, esta se basa en poner a ON la imaginación del oyente mientras decodifica la información recibida por el locutor. No hay que olvidar que en el proceso de la comunicación radiofónica, en ocasiones el oyente se siente identificado con el locutor o al menos con lo que este le está contando. Se da entonces un proceso de EMPATÍA y de CONEXIÓN a través del medio (la radio), el lenguaje y la voz. La capacidad de generar imágenes mentales en los oyentes es, sin duda, la principal especificidad de la radio como medio de comunicación, aunque tradicionalmente también se le han atribuido otras propiedades a las que necesariamente tenemos que referirnos: su inmediatez, la heterogeneidad de su audiencia, su accesibilidad o la credibilidad de sus mensajes.
El locutor radial que está comprometido con su función, sabe que lo que él emitirá le dará al público una referencia de su persona, cada palabra que entone permitirá que el oyente perciba su estado de ánimo, su posición referente a un tema, la familiaridad que posee con las ideas abordadas, su conocimiento sobre el tema, etc. La voz del locutor en la producción radial es esencial, ya que determina que el mensaje cree en el oyente las imágenes respectivas de acorde a  lo que está manifestando, permitiendo que  perciba los contenidos sin ningún obstáculo.
El oyente establece un proceso de creación de imágenes basado en la asociación de ideas, es decir cuando recibe un mensaje trata de relacionarlo con experiencias pasadas, lo que le hace evocar recuerdos y recrear las situaciones que está escuchando en radio, pero esta asociación será diferente en cada individuo, no de forma tan distante o diferente referente al otro no que tendrá un poco de relación personal, aunque la emisora pretende que el mensaje logre la misma sensación, la interpretación queda en manos del oyente. Para intensificar este proceso la mayoría de emisoras hace uso del lenguaje sonoro, el que a través de los recursos y planos sonoros permite que el oyente familiarice todo lo que está recibiendo. El lenguaje radiofónico se sirve de muchos instrumentos - la música, las palabras, los efectos sonoros y el silencio – los cuales le ayudan a dar más vida a los programas. Los recursos sonoros le permiten al radialista realizar sus emisiones ya sea para que el oyente identifique el programa y la emisora que está escuchando, para que este perciba los momentos en que se emitirán los distintos contenidos, para que de paso a la publicidad y promoción o para acompañar el mensaje que está transmitiendo tornándolo más efectivo. Así también, cuando hablamos de planos sonoros nos referimos a aquellos que se usan –mayormente- en la emisión de radionovelas o radioteatros, los cuales permiten que el oyente sienta la intensidad y proximidad en la que se produce el sonido del mensaje.
En Perú por ejemplo, RPP (Radio Programas del Perú), producía un programa denominado “Mi novela favorita”, donde se transformaba en sonido de las novelas clásicas de la literatura universal, devolviéndole su vieja vigencia al género del audio de ficción. Cada uno de estas presenta un lenguaje sonoro muy rico que hace que el público viva la situación que se le presenta, que le transmita las emociones de los personajes y que logre identificarse con éstos.
Existen muchos ejemplos más acerca de este tipo de programas, así pues podríamos citar al famoso Radioteatro Argentino que surge desde los años 30 teniendo una acogida bastante positiva del radioescucha.

Hemos podido ver a lo largo de este artículo como el locutor con su herramienta más importante “su voz” y los efectos, recursos y planos sonoros producen en el radioescucha una serie de sentimientos y pasiones que logran sumergirlo en una aventura que no se logra captar con los ojos del rostro, sino con los ojos de la mente.


REFERENCIAS:
  1. Producción en la radio moderna / México DF/ Editorial Thompson / 2001 Philip Bernoit, Lewis B O´donell
  2. http://www.radialistas.net/
  3. http://es.slideshare.net/juanp4105/la-radio-un-medio-para-la-imaginacin

VIDEO:

AUDIO:

domingo, 26 de mayo de 2013

LOCUTORAS Y LOCUTORES
Estamos rodeados de muchos medios de comunicación, los cuales a través de sus programaciones buscan captarnos como audiencias fijas, y nos divisan como simples consumidores de sus contenidos. En relación a otros, la radio- haciendo referencia a un buen ejercicio del medio- genera una orientación comunicativa muy propia, en la que el locutor o locutora, se relaciona estrechamente con el oyente, llegando a un grado de confianza que les permite visualizarse sin estar presentes en el mismo lugar. A través de lo que expresa el locutor, el radioyente puede poner a trabajar su imaginación, mediante una mezcla de sonidos, tonalidades, timbres y modulación; éste recibe tanta información que le permite reproducir lo escuchado mediante el desarrollo de imágenes mentales. La radio, como muchas veces se ha dicho, es un mundo ciego, pero también es, al mismo tiempo, un mundo a todo color.
La radio tiene que seguir incursionando y perfeccionando esa capacidad que posee de llegar a todos los públicos, teniendo en claro que si la gente tiende a escucharlos es porque necesita estar informada o entretenerse con una buena programación, la cual contenga música agradable y mensajes sencillos y fáciles de entender. Ante esto, el locutor debe estar preparado para salir a la cancha y dar todo de sí, pero esto no se logra de la noche a la mañana, es un proceso de desarrollo; que le permite ir puliendo su manera de expresarse, eso sí sin perder su personalidad y  actuando con naturalidad. El Locutor sabe el formato en el que va a salir a al aire, ante ello debe utilizar una correcta modulación de su voz, porque se dirige a personas únicas que desean obtener un producto de calidad.
Para la elaboración del mensaje, lo primero en lo que debe enfocarse el locutor es en el cuidado de su dicción, las palabras que vaya utilizar tienen que ser expresadas correctamente; teniendo  en cuenta su significado y uso en el contexto establecido. Las palabras rebuscadas, solo entorpecerían la comprensión y se produciría un obstáculo en la comprensión del mensaje. El ritmo del hablar también es importante, pues en radio el oyente se siente atraído por la voz y ritmo del locutor, quien debe evitar hacerlo demasiado rápido y atropellado pero tampoco llegando al extremo de hacerlo lento y tedioso, aunque cada locutor con el tiempo desarrolla un propio estilo, pero siempre tiene que poner mucha atención en este aspecto.
La información que se tenga para comunicar al oyente puede ir escrita en un pequeño libreto, pero no se trata de leerlo al pie de la letra; porque esto aburriría al que está al otro lado escuchando, sino debe estar redactado de manera clara y precisa, así pues sólo contener puntos clave que podrían ser olvidados por el locutor, se trata de hacerle sentir al radioescucha que está comunicándose con  otra persona tan igual a él; que expresa emociones y sentimientos a la hora de dirigírsele, que trata de hacerlo sentir en un ambiente de amistad y bienestar. No solo es cuestión de traer todo sobre hojas y hojas, sino explorar en aquellos conocimientos y experiencias que se han obtenido a lo largo de la vida para poder enriquecer el diálogo; el locutor debe utilizarlos para no ser solo un simple narrador de textos, sino una persona que pone a trabajar su capacidad de improvisación.
La paciencia y cordialidad, deben ser los acompañantes fieles de un locutor, ya que estos le ayudarán a madurar en esta ardua pero satisfactoria carrera que ha escogido seguir. es muy importante que el locutor sienta esa emoción diaria de dirigirse a su público que día a día lo sigue fielmente. De lo contrario, debe dar por sentado que el programa será un completo fracaso. 

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sábado, 25 de mayo de 2013

EL LENGUAJE DE LA RADIO
A lo largo de la historia humana, la radio ha sido uno de los medios de comunicación favoritos por grandes y chicos, en gran medida por su inmediatez. Hoy en día, sigue siendo una de las infaltables compañías; los radialistas ya conocen  los distintos momentos de mayor o menor audiencia. Por ejemplo el horario de la mañana es muy escuchado entre las personas de 18 y 56 años siempre en busca de noticias. En la media mañana el perfil se inclina hacia las amas de casa.  En el mediodía (horario de tránsito o de receso) el perceptor es fundamentalmente adulto y escucha menos radio, entre las 12 y la 1.00 PM oyente habitual va en busca de consumir alimentos (buen horario para que en las cafeterías y restaurantes amplifiquen la programación radial). Al final de la tarde y la noche la radio se identifica con una audiencia más selectiva con afinidad de nuevo al segmento de adultos y jóvenes.  Es en el horario nocturno donde se escucha la radio con más reposo, en un entorno sosegado, de manera que los textos pueden ser más extensos, en un tono medio y ritmo normal, cadencioso. Muchas personas se duermen con la radio y despiertan con ella.
Pero no solo se trata de niños, jóvenes o adultos; sino de personas únicas con diferentes formas de ver y vivir la vida. La radio y los demás medios de comunicación dan mucha importancia a los datos de audiencia, puesto que necesitan saber cuánta gente los escucha (caso de la radio), los ve (caso de la televisión y el cine) o los lee (caso de los medios impresos). Pero no sólo eso, sino que, además, necesitan conocer qué tipo de personas están al otro lado del aparato receptor o de los ejemplares vendidos. Es lo que se llama el perfil de la audiencia. Este término engloba un determinado tipo de información sobre el público como el sexo, la edad, el estado civil, su cultural, la clase social o el lugar de residencia, entre otros aspectos. Ante estas particularidades el locutor radial debe enfocarse en brindarle al receptor una programación fresca, entretenida y educativa, haciendo y que sea de su agrado, puesto que esto reforzará la confianza entre ellos. Hay que tener en cuenta que si una radio tiene escuchas, es porque hay cosas que están satisfaciendo las expectativas de los mismos, pero ¿porque quedarse allí? , es necesario seguir innovando en la programación, sin cambiar el objetivo de fondo, sino tratando de llegar y complacer en su totalidad al receptor.
El tratar de satisfacer a cabalidad la necesidad del oyente, supone un conocimiento pleno de éste; el pensar, actuar y sentir como él. La radio debe saber que para poder producir sus programas es necesario estar al tanto de los intereses y preferencias de los escuchas, de esta manera podrá elaborar los mensajes, y estos llegaran a captar la atención total. El radioyente busca en su emisora favorita, un amigo que le permita sentirse bien, olvidar todo lo estresante y obtener tranquilidad, para esto la radio debe saber cómo hablarle, como combinar todos aquellos elementos para darle vida a lo que se presenta, aquella voz tan atractiva que le alienta a encender la radio en el horario establecido, aquella música que relaja sus sentidos y esos efectos cotidianos que le permiten ser parte - por medio de su imaginación- de los sucesos. Aquel locutor que  carga los mensajes de sentimientos y emociones, y los refleja a través del tono, la modulación e intensidad de la voz; podrá cautivar a su público, seguramente al cien por ciento.
La mayoría de personas solo encienden su radio con el fin de escuchar buena música, así pues si desea deleitarse con rock que mejor opción que Oxígeno, Z Rock and Pop o Titanio, si lo que prefiere es salsa, ahí está panamericana, así también si tiene afición por las antiguas, por supuesto La inolvidable o Felicidad y si por el contrario desea un repertorio variado ahí esta Moda, Onda Cero, etc. Como vemos hay todo tipo de música para todo tipo de audiencia, estas son las llamadas radios comerciales, bueno que sólo salen al aire con el fin de incrementar su audiencia. Pero, muchas veces solo por tener un poco más de radioyentes, se le da cualquier tipo de música, que lo único que hacen es malograr la mente de las personas, músicas  que sólo por el sonido son divertidas y contagiantes, pero en el fondo traen un mensaje muy destructivo para la moral de la sociedad.

Por lo tanto, cuando ya se ha planteado el formato del programa, es necesario empezar a organizar los contenidos que serán parte del mismo y que se brindarán al oyente. El hecho de estar frente a un micrófono tomando el papel de emisor, no significa empezar a relatar la información como ha sido obtenida de las fuentes de las que se hizo uso, es momento de pensar en cómo adornar y hacer atractivo ese texto, como llegar a las personas permitiéndoles sentirse parte de la radio; que mejor manera que el de expresarse como ellos; sin limitaciones ni tapujos, pero tampoco de una manera vulgar o grotesca sino expresándonos con naturalidad, improvisando con información que hayamos obtenido en otras situaciones, empleado aquellos recursos estilísticos y de atracción, para que el mensaje sea asimilable, dejando de lado lo que complique su comprensión. Los contenidos siempre deben ser educativos, teniendo en claro que educativo no tiene que ver nada con lo aburrido, al contrario con la utilización de muchos recursos se puede transmitir un buen mensaje, una buena música, que eduque al oyente y le haga crecer como persona.

Al llegar a concertar todos estos elementos necesarios para dirigirnos al oyente, podemos considerar que estamos listos para emprender un camino hacia la realización de radio en todo el sentido de la palabra.


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viernes, 24 de mayo de 2013

LA PERSONALIDAD DE LA RADIO 

La radio es un medio sintonizado por aproximadamente el 90% de la sociedad, aquellos que creen que por la aparición de la televisión, la llegada del internet y los adelantos de las nuevas tecnologías; la han apagado, déjenme decirles que se equivocan. Por el contrario, cada día tiene más oyentes. Una prueba fehaciente de lo que afirmo son los resultado del sondeo realizado por el Centro de Investigaciones del Instituto Cubano de Radio y Televisión, quien manifiesta que el 95% de la población mayor de 15 años son radioescuchas y el 70% del total lo hacen constantemente.
La radio, debe tener en cuenta que se dirige a un público netamente segmentado, que posee características, gustos, preferencias e intereses que los hacen únicos. Lo que le gusta a uno, le termina disgustando al otro, lo que atrae a uno, simplemente le desagrada al otro, ante la esto la radio tiene un gran desafío, buscar los contenidos correctos para que su programación llegue a satisfacer esta necesidad que tiene el radioyente y que le lleva a sintonizarla.
Antes, durante y después de un arduo día de trabajo que mejor compañía que este medio de comunicación, el cual al mismo tiempo que nos permite estar al tanto de lo que sucede en nuestro entorno, no nos deja sumergirnos en el aburrimiento y estrés. El locutor para lograr esto debe buscar la manera apropiada para transmitir su mensaje, teniendo en cuenta que trata de llegar a un público que espera mucho. El lenguaje que debe utilizar  tiene que estar cargado de sentimientos y emociones, que permitan al oyente sentir y vivir lo que se le está brindando. No es necesario el empleo de términos rebuscados  ya que confundirían al radioescucha, lo que se desea es entablar una relación armoniosa entre el emisor y el receptor, transmitiéndole seguridad y confianza.
Al decir que el anunciador debe utilizar un lenguaje sencillo, me refiero a que educa pero de una manera en que todos puedan entender. Porque no, utilizando el humor, sin llegar al extremo de mofarse de alguien más, lo que se debe buscar es llenar de vibras positivas a ese agobiado oyente, sacándolo de su angustiosa rutina. También podría emplearse distintas formas de tratar y enfocar un tema determinado, por ejemplo si se quiere dar a conocer una aventura turística, que mejor que la utilización de una crónica, este modo de expresarse se ha dejado de lado a pesar de ser uno de los mejores que existen. José Alejandro Rodríguez de Juventud Rebelde, cuestiona y se pregunta con razón “¿Qué habrá detectado la veda definitiva de esa delicia de narrar una breve historia y trasuntar sus encantos a través del visor sensorial del autor?”, pues ¿porque no retomar de lo bueno, lo mejor?; utilizando este tipo de narración se podría poner a volar la imaginación del radioescucha, quien estaría encantado de vivir esas sensaciones emitidas por el relato.
El ser humano posee una gran capacidad para captar y reproducir todo aquello que su odio percibe, que mejor oportunidad para la radio de cautivar al oyente, y hacerle sentir mediante su programación que piensa y siente como él, el radialista ante esta posibilidad debe despertar en el radioescuchas ideas nuevas, activar la facultad de participación de éste, sentar juicios y sacudir prejuicios que lo limitan. Pero para poder transmitir esto, es necesario que el locutor tenga vocación por lo que hace, que cada día se despierte con el único objetivo de servir a la población que lo sintoniza, de interactuar con ella; de permitirle expresarse, y a través de esto ayudarla a crecer y desarrollarse. Todo lo antes mencionado representa a grandes rasgos la personalidad de la radio, todo aquello por lo que existe y seguirá existiendo.

ENLACE:
http://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/comunicacion/tesis83.pdf

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http://www.youtube.com/watch?v=UKcYmUhBMTc <-- Dar Clic